El tratamiento del bruxismo con neuromoduladores es una solución efectiva y no invasiva para reducir la fuerza en el músculo masetero, responsable del apretamiento y rechinamiento de los dientes. Este procedimiento relaja el músculo, aliviando el dolor mandibular, las migrañas asociadas y evitando el desgaste dental. Además, contribuye a estilizar el rostro, ya que disminuye la hipertrofia del masetero, logrando un contorno más afinado. El procedimiento es rápido, con mínimas molestias, y no requiere tiempo de recuperación. Los efectos comienzan a notarse en 3-5 días y tienen una duración promedio de 4 a 6 meses, dependiendo de cada paciente. Este tratamiento no solo mejora la calidad de vida al eliminar molestias, sino que también aporta beneficios estéticos. Es fundamental una valoración inicial personalizada para adaptar el tratamiento a las necesidades específicas de cada caso.